El jodido instinto

Ya sé que conozco perfectamente la teoría. El instinto es eso que avisa desde el cuerpo que algo no anda bien. Pero entonces, racionalizamos y la cagamos. Es el momento en el que algo no nos cuadra. Nos late. Nos parece confuso, nos parece trampa. Pero algo en nosotras no puede evitar, al menos por un momento, caer en la tentación de querer "descubrir", quién es en realidad ese hombre que un día hace que te sientes a su lado, y en los sucesivos te llama cada día y te comienza a decir cosas bonitas.

Nosotras tenemos el gen del Hada Madrina, de la Madre Teresa; que cuando se junta con ese pequeño demonio que nos saca el instinto de cazadoras, tiene efecto nefastos.

Claro, la experiencia hace que para que podamos engancharnos, aunque sea brevemente, tiene que ser todo más sofisticado. Tiene que aparecer un contrincante a nuestra altura. No somos chivitas, somos mujeres inteligentes, reflexivas, que han invertido tiempo y esfuerzo en alcanzar un bienestar, que han tenido el valor de querer cambiar sus patrones de relaciones, por su bien.

Este hombre del que hablo es de los de mentiras evidentes. Esa forma de engaño que nos resulta insultante.Algo que de tan estrambótico y absurdo suena hasta real. Uno piensa que un hombre inteligente no va a subestimarnos de esa forma, y ese es el truco.

Eso mezclado con artes seductores muy agudos. Mezclado con cierto bagaje cultural, con humor, en definitiva: veneno.

Y sí, por un instante breve le creí. No sé, no es que le creyera. Siempre puse todo en alto porcentaje de duda, pero me lo quise creer. Se volvió una opción cómoda y deseada, en muy poco tiempo. De ahí que no deje de sorprenderme su arte, y de ahí que no deje de sorprenderme que a pesar de todo, pude darme cuenta de que no me hacía bien.

Entonces, decidí hacerme la loca y procurar escuchar lo que me decía mi instinto. Por qué esta persona entraba de forma tan veloz en mi vida, por qué tantas prisas, por qué ese ruido a cosa poco clara. Y decidí que aunque no entendiera todavía en mi cabeza quién eras y qué querías conmigo, lo mejor era alejarme.

Así que me fui a mi taller de respiración. Fue una experiencia increíble. Volví a reencontrarme conmigo, con lo que quiero para mi vida, con todo el esfuerzo que he hecho para ser una persona más feliz, con lo que hago, y me dije que mi tranquilidad y la paz, no me la iba a quitar nadie.


Comentarios

Te felicito Laura. Tu instinto no te mintió, te lo aseguro. Tengo sobrada experiencia con ese tipo de hombres, que a más de una ha llevado hasta las nubes, y desde allá ha dejado caer al vacío.
Sent on 17/01/2012

Nos comunicamos telepáticamente? eso mismito me pasó y a diferencia de ti, me fui para mi clase de zumba a verme gozar frente al espejo y recordarme a mi misma que la busqueda del amor indicado no significa que tenga que mendigarlo. Me gustó mucho tu escrito, eso es lo que pensamos y no nos atrevemos a decir, porque sabemos que metimos la pata. ;)
Sent on 17/01/2012

me super encantan tus cartas! no hay ni una que deje de leer..qué palabras! y ésta en especial me tocó! me sentí identificadísima!
Sent on 25/01/2012

Brillante reflexión, no podemos permitir que alguien nos haga perder nuestro equilibrio y nuestra paz mental. En ese tipo de situaciones, definitivamente, el instinto es nuestro mejor guia y aliado; es mejor hacer caso cuando nos da ese aviso, ya que luego puede ser peor.
Sent on 02/02/2012

Esto es lo que me esta pasando justo ahora, lo describes tan bien wao.
Sent on 30/07/2013

me describiste
Sent on 31/07/2013

A todas nos ha tocado encontrarnos con un tipo de hombre así, es horrible
Sent on 03/02/2017


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