Desde tus cosas

Estoy, literalmente entre tus cosas. En tu cama, debajo de tus sábanas. Tú estás haciendo unas gestiones y yo he venido antes. Tan sólo esta mañana conocí tu casa de costa, donde tienes tu negocio, y ya estoy en ella con una extraña sensación de cercanía, de comodidad, deslumbrada.

De pronto siento subir esos celos que hasta ahora he ahogado con bastante éxito. Una vocecita maligna se levanta para advertirme la fragilidad que nos une. Que la distancia es enemiga de los amores. De pronto necesito decirlo, que me calmes, que me digas que no tengo motivos. Y entiendo un poco tus celos. Aunque los manifiestes de esa forma tan infantil.

Y si me relajo puede sentir una sensación de plenitud que comienza a elevarse a mi alrededor, y entonces sonrío. Me digo que todo esto se parece mucho a ese verso de esa canción de Pablito: "no es perfecto pero se acerca a lo que yo, simplemente soñé".


Comentarios


Envía un comentario

Tu nombre:

Tu email:

Comentario: