La sombra imperdonable de las 50 Sombras

Como casi todas las cosas en la vida, sobre 50 Sombras probablemente dijimos apenas cuartas partes de lo que en realidad nos sucedió cuando leímos la trilogía.

Claro que aquí no hablo de aquellas que se dieron cuenta del truco y abandonaron la lectura a las pocas páginas. Esas que tampoco verán la película. Esas, digamos que están a salvo. Me refiero a todas las que sucumbimos ante la seguidilla implacable del best seller, y pasando por alto todas las señales, leímos hasta el desvelo, al menos las dos primeras partes. La tercera hay que decir que fue casi intragable y empalagosa para la mayoría.

Concomitantemente con la lectura, o luego de haberla terminado comenzaron las tertulias. Hablábamos, obvio, desde la superficie. Se escucharon nuestras voces cuando comentamos con las amigas sobre lo inverosímil que era todo: la juventud de Grey y sus millones hechos de forma honesta, de la inocencia de Anastasia y su escasa belleza y lo que había logrado provocar en él. En mi círculo de ese momento no faltaron comentarios sobre lo irritantemente mal escrito que estaba el libro con un vocabulario escaso, cosa absolutamente cierta pero que no ha impedido que haya vendido más que Harry Potter.  ¿Por qué?

Lo que probablemente nadie  dijo –quizá simplemente no ser conscientes- fue lo que conectó con sus hilos internos y las llevó a desear, ahí en lo profundo, ser Anastasia y tener a un Christian Grey a sus pies.

Es seguramente lo mismo que le ocurrió a esa ama de casa inglesa al escribirlo, y que ha conectado con tantos millones de mujeres en el mundo. Un cuento de hadas con siniestros matices modernos: Un amor angustioso, desproporcionado, que transforma completamente la vida simple, aburrida y, por qué no, vacía, de una mujer común y corriente, que de pronto veía llegar al hombre de los sueños de cualquiera, según dictan las apariencias.

Claro, nada es gratis en esta vida y ese multimillonario, máquina sexual, y espectacularmente atractivo, necesita que lo “salven”. Tiene justificada su enfermedad que se manifiesta en el BSDM (que de pronto pasó de ser un tema tabú a, tal  como dijera una amiga, ser practicado con naturalidad hasta por amas de casa de Kentucky), en el cuento triste de sus traumas  infantiles.

¿Nos suena? Quitemos la majestuosidad y el glamour que rodea la historia y veamos solo eso: Un maltratador que nos “escoge” solo a nosotras, simples mortales, que de pronto “nos necesita” para vivir. Ahí es donde esta historia de torna despiadada e irresponsable y conecta con el germen nefasto de “salvadora” (que es o se parece al masoquismo) que ha llevado a tantas mujeres a someterse a maltratos psicológicos y físicos bajo la ilusión de que su amor incondicional podrá finalmente transformarlos.

Si la historia se hubiera quedado en mostrarlo, a través de estos símbolos, y con ello dejar al descubierto esta penosa realidad, habría tenido al menos sentido y valido la pena ganar a tantas lectoras. Pero no, comete el pecado de vender que sí, que un maltratador puede ser salvado y convertirse en un amoroso esposo y padre, abandonar sus hábitos perversos y ser otra persona, dulce y afable, por “la fuerza de nuestro amor”. Con este burdo final feliz, ratificó y legitimó la gran mentira que tanto dolor nos ha causado.

Así que espero que mis inteligentes y valientes seguidoras  hayan aprovechado  como yo la historia para hacer consciencia de los Grey o simples maltratadores que hayan podido pasar por nuestras vidas,  que buscan ser salvados escogiéndonos como “víctimas”. Sí, víctimas y no por ver en nuestro interior algo “especial y único”, sino simplemente por percibir nuestro germen de “salvadoras” y por tanto nuestro potencial a engancharnos en su juego letal. Y espero que cuando vayan a ver la película, lo hagan para tener tema de qué hablar con las amigas, echar unas risas, y al llegar a casa puedan respirar en paz, sintiéndose a salvo del maltrato, en cualquiera de sus manifestaciones.


Comentarios

Pocas mujeres nos detuvimos a ver la historia de este modo, todo el mundo se centro en el morbo sin pensar en todo lo que podia enseñarnos el libro e hicimos un pensamiento porno que creimos que llevarian a la pantalla grande ese es el porque de tantas decepciones al ver la pelicula. Sin embargo este libro puede enseñarnos que muchos Sres. Grey existen por ahi queriendo salvarse y que devemos ser inteligentes y no someternos a un maltrato por conseguir migajas de amor o mejor dicho compasion de sus maltratos. Eres excelente Laura. Felicidades.
Sent on 15/02/2015

Esa es la gran verdad oculta entre líneas, esa historia la leí por cosas de la vida hace 2 años y me pregunte muchas veces si solamente era yo solamente que veía el maltrato psicológico y físico en esas líneas, me detuve a pensar mil veces como esta lectura puede motivar al maltrato de la mujer y ella misma creer que puede cambiar o mejor dicho "salvar" a una persona con tantos problemas psicológicos... Algo que las mujeres de hoy deberíamos saber es que eso es algo imposible, algo erróneo, Algo imposible, pero cada quien es libre de vivir su cuento de hadas a su manera.. Muy buen artículo te Felicito Laura... Tu mayor admiradora - - >YO?
Sent on 18/02/2015

Hola laura! Hasta hoy no tuve la oportunidad de leer este artículo que precisamente refleja mi pensar sobre aquella "historia de amor", que de amor a mi entender no tiene nada. Desde un principio me negue a leer el libro y aun más a ver la película pues, no reflejan la educación que me han dado mis padres, sin embargo, sucumbi y la vi. Esta terminó de afiranzar mis ideas con respecto a la misma, no existe mayor amor que el propio, no podemos idealizar al ser amado y ocultar lo malo que hay en el, Mujeres, debemos entender que no podemos adentrarnos en una relación y pensar que estamos destinadas a cambiarlo y sacar lo mejor de el ( no se si me entienden, pero mujer no cambia hombre ni viceversa, usted cambia solo). A mi entender, esta historia solo sucumbe ante los placeres de aquel ser que mira únicamente a la mujer como su objeto de placer, la cual debe servirle fielmente. Ps. Admiro mucho tu trabajo, sigue así.
Sent on 01/05/2015


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