Ficciones peligrosas

Día de los Santos Inocentes

Publicado el 14 de Mayo en Ficciones peligrosas | 1 Comentario

 

Los miércoles solía sentarse en la mesita exterior de ese bar en el centro. Era el día oficial de caza. Se trataba de probar habilidades para detener a alguna mujer que despertara su curiosidad. Por su atractivo, pero más que todo por alguna pista que le indicara a su olfato de sabueso que estaría dispuesta a dejarse invitar unos tragos y a escuchar sus historias, y a partir de ahí determinar cómo terminaría el encuentro.



Samurai

Publicado el 3 de en Ficciones peligrosas | 5 Comentarios

Su presencia me impactó desde un primer instante. Siempre había fantaseado con un oriental atractivo, y en especial los japoneses siempre me han fascinado. Llegué tarde a la cena. Ya estaban los otros cinco sentados tomando vinito. Su presencia milenaria se imponía sobre los demás, que se volvieron rápidamente invisibles. Me abstraje exclusivamente en él, sin poder evitarlo



Lunas rotas

Publicado el 27 de Noviembre en Ficciones peligrosas | 4 Comentarios

 

Era nuestra primera cita. Nos habíamos conocido la noche anterior en el bar más pegado de la ciudad. Entré con mi amiga L y lo vi. A él y a sus amigos, pero sobre todo a él, y pude advertir que él también me había dado un buen repaso.

Me había impactado. Altivas seguimos hacia adentro del lugar,  pero no había gran ambiente, así que volvimos a salir  al bar de afuera, donde los habíamos visto. Después de un buen rato uno de sus amigos se decidió a atacar, y él vino con él. En ese momento  mi amiga y yo no sabíamos quién venía por quién. Pero rápidamente quedó claro que él había venido por mí.



Una tarde Why Not

Publicado el 29 de Octubre en Ficciones peligrosas | 6 Comentarios

 

 La verdad, anhelaba una buena sesión de buen sexo. No tenía ganas de salir con alguien con quien no me sintiera del todo bien, y sobre todo, no quería arriesgarme a que me tocara un mal amante.Ya a estas edades una toma sus precauciones. Sabe lo triste que es un encuentro sin química, ni física, ni na. 



Gajes del oficio

Publicado el 23 de Septiembre en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

 

El joven practicante no precisó estrategias rebuscadas. No emitió señales delatoras. Se mantuvo a la orilla de las cosas que pueden identificarse como simples probabilidades.

La madura directiva sentía inquietud por descubrir qué escondía esa aparente calma. Dudaba si esos modales impolutos podían guardar la llave hacia todo lo que no evidenciaba su actitud tan correcta.



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