#HowYouMetLauraLlo De mi seguidor M.A.A.M: Encuentro en La Cafetera

Publicado el 10 de Julio en Ficciones peligrosas | 1 Comentario

Me puse una de las camisas que más me gustaban, la combiné con el pantalón, me llené de ilusión, me perfumé, al espejo me miré y me dije; estoy listo para verme con ella. Hacía tiempo que esperaba este momento, así que no podía estar más contento. Salí y a la famosa y frecuentada Cafetera me dirigí. Era este uno de los lugares más visitados y conocidos de La Zona Colonial.

Ella, la protagonista de mi cita, era todo un misterio para mí, Laura Lló, conocida escritora, sensual y atractiva, así me la imagino yo, de mente abierta y con una prodigiosa inteligencia. Llegué, pedí un café y a esperarla a ella me senté. Pasaron más o menos diez minutos cuando apareció a la puerta de la Cafetera una mujer elegante, segura de sí misma, con una mirada penetrante, pelo castaño hasta los hombros, labios bien definidos, sensuales y atractivos.

Miró hacia el lugar donde me encontraba y enseguida supe que era ella, me había quedado muy corto en mis expectativas, su cuerpo parecía hecho a mano y moldeadas las piernas que lo sostenían.



#HowYouMetLauraLlo y la imaginación de mis seguidores

Publicado el 10 de Julio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Un día me surgió la curiosidad de preguntar a mis lectores cómo se imaginan un encuentro conmigo. Cómo me imaginan, de qué hablaríamos, cómo sería, y bajo el hashtag #HowYouMetLauraLlo, les pregunté. Estoy muy emocionada porque se animaron, hombres y mujeres. Las historias son simplemente maravillosas, y me he gozado muchísimo compartiéndolas en mi blog y descubriendo que en estos 10 años de mi primera publicación en esta revista, he tenido la fortuna de aquilatar a gente valiosa, vibrante, creativa. Disfruten una selección de los fragmentos que más me han gustado. Gracias del alma a todos. Los demás, anímense, será divertido. laurallosoy@gmail.com

-Bruno Di Pola: En Bloomindels, NY: “Vestía un elegante "talleur" de color salmón, ¿Chanel, Givenchy? y tenía mucha prisa. Toda la prisa posible para alcanzar un vuelo de mediodía JFK-SDQ. Con un gesto suave, lento, se deshizo de sus lentes de sol, los dejó sobre la mesa, donde le envolvían los regalos, me miró de soslayo excusándose de la violencia de su actitud, y yo generoso, elegante y discreto le respondí con unas escasas palabras: "la prisa nos mata la ternura". Respiró profundamente, se humedeció los labios, dibujados sobre el rojo burgundy y sonrió. Se terminó la prisa, canceló su viaje. Fuera lucía un sol de Junio en Nueva York. Almorzamos juntos, confrontamos nuestras vidas y desde entonces, al despertarnos,  nos deseamos todas las mañanas."



#HowYouMetLauraLlo de mi seguidora Mary: Esos meses en Barcelona

Publicado el 25 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios
Hoy me llegó un #HowYouMetLauraLló desde Barcelona. Mary, una seguidora fiel cuenta cómo se imagina que nos conocimos. Está muy entretenida y además se desarrolla en una hermosa ciudad. Disfrútenlo!
 
Esos meses en Barcelona
 
"Justo comenzaba el verano del 2010 cuando me enteré que mi escritora favorita estaba pasando una temporada en Barcelona. A través de un compañero de la sección de cultura de la agencia de noticias donde trabajo, conseguí su contacto y, en un acto impropio de mi, le escribí un mail contándole lo mucho que me gustaría conocerla. Me contestó a los dos días y me dijo que sí, que tenía tiempo y que quedáramos un día de la próxima semana.
La cité a media mañana en la terraza del Condal, al principio de Rambla Catalunya, donde hacen unos bocadillos exquisitos, perfectos para un segundo desayuno. La vi llegar de lejos: pequeñita pero bien proporcionada, de piel morena, más de lo habitual pero sin llegar a ser mulata. Llevaba unas grandes gafas de sol y una camisola floreada bajo la que se asomaba la tira del bikini. Cargaba un capazo de paja y calzaba unas flip flop. Me sorprendió porque a pesar de su look playero destilaba clase y elegancia. 


#HowYouMetLauraLlo De mi seguidora Madelaine Leo Espinal: Un café para el alma

Publicado el 23 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Me siguen llegando fantásticas sorpresas. Madalaine Leo Espinal es una fiel seguidora de muchos años. Y sí, me escribió buscando consuelo, creo que algo que le dije la ha ayudado. Cuánto me alegro. Les dejo con esta ficción maravillosa

 

Un café para el alma

Desperté una mañana de un día cualquiera, ya no recuerdo la fecha,  recuerdo  que parecía un zombie  porque no pude dormir nada la noche anterior, salvo escasos minutos antes que saliera el sol.

Tenía  un mal de amores atragantado y rompiéndome el pecho así que lo primero que pensé fue en Laura y sus “Cartas peligrosas”.

La llamé, alguien que no recuerdo me dio un número para poder hablarle y  afortunadamente  la conseguí, no hablé directamente con ella sino con una señora que me dijo ser su asistente y a través de la cual   acordamos vernos en una repostería de moda en horas de la tarde.

No tenía idea de cómo era la “Real Laura” y del tiro olvidé preguntar, después me pareció absurdo llamar otra vez para hacer tan tonta pregunta y lo dejé a mi intuición.

Era grande mi desesperación por hablar con alguien y contarle lo que estaba viviendo, me habían botado y yo estaba destrozada.

Llegué temprano porque la ansiedad de lo que sentía me estaba matando,  pedí un café, sin medir consecuencias del acelere que me provocaría.    

Estuve largo rato sentada allí  y nada llegaba a mi pensamiento, imaginé muchas veces el saludo inicial,  mire los árboles en cuyas copas anidaban las aves. Era una tarde fresca.

De pronto  comencé a imaginar cómo sería aquella chica de papel que yo leía siempre.  Supuse que debía ser una chica simpática, agradable (después de la segunda mirada) porque a la primera debía tener ese aire medio privón que caracteriza las chicas cultas y leídas, seguras de sí mismas e independientes. 



#HowYouMetLauraLlo De mi seguidora Madelaine Leo Espinal: Un café para el alma

Publicado el 23 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Desperté una mañana de un día cualquiera, ya no recuerdo la fecha,  recuerdo  que parecía un zombie  porque no pude dormir nada la noche anterior, salvo escasos minutos antes que saliera el sol.

Tenía  un mal de amores atragantado y rompiéndome el pecho así que lo primero que pensé fue en Laura y sus “Cartas peligrosas”.

La llamé, alguien que no recuerdo me dio un número para poder hablarle y  afortunadamente  la conseguí, no hablé directamente con ella sino con una señora que me dijo ser su asistente y a través de la cual   acordamos vernos en una repostería de moda en horas de la tarde.

No tenía idea de cómo era la “Real Laura” y del tiro olvidé preguntar, después me pareció absurdo llamar otra vez para hacer tan tonta pregunta y lo dejé a mi intuición.

Era grande mi desesperación por hablar con alguien y contarle lo que estaba viviendo, me habían botado y yo estaba destrozada.

Llegué temprano porque la ansiedad de lo que sentía me estaba matando,  pedí un café, sin medir consecuencias del acelere que me provocaría.    

Estuve largo rato sentada allí  y nada llegaba a mi pensamiento, imaginé muchas veces el saludo inicial,  mire los árboles en cuyas copas anidaban las aves. Era una tarde fresca.

De pronto  comencé a imaginar cómo sería aquella chica de papel que yo leía siempre.  Supuse que debía ser una chica simpática, agradable (después de la segunda mirada) porque a la primera debía tener ese aire medio privón que caracteriza las chicas cultas y leídas, seguras de sí mismas e independientes. 



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