Samurai
Su presencia me impactó desde un primer instante. Siempre había fantaseado con un oriental atractivo, y en especial los japoneses siempre me han fascinado. Llegué tarde a la cena. Ya estaban los otros cinco sentados tomando vinito. Su presencia milenaria se imponía sobre los demás, que se volvieron rápidamente invisibles. Me abstraje exclusivamente en él, sin poder evitarlo


Era nuestra primera cita. Nos habíamos conocido la noche anterior en el bar más pegado de la ciudad. Entré con mi amiga L y lo vi. A él y a sus amigos, pero sobre todo a él, y pude advertir que él también me había dado un buen repaso.
