Ficciones peligrosas

#HowYouMetLauraLlo de mi seguidora Mary: Esos meses en Barcelona

Publicado el 25 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios
Hoy me llegó un #HowYouMetLauraLló desde Barcelona. Mary, una seguidora fiel cuenta cómo se imagina que nos conocimos. Está muy entretenida y además se desarrolla en una hermosa ciudad. Disfrútenlo!
 
Esos meses en Barcelona
 
"Justo comenzaba el verano del 2010 cuando me enteré que mi escritora favorita estaba pasando una temporada en Barcelona. A través de un compañero de la sección de cultura de la agencia de noticias donde trabajo, conseguí su contacto y, en un acto impropio de mi, le escribí un mail contándole lo mucho que me gustaría conocerla. Me contestó a los dos días y me dijo que sí, que tenía tiempo y que quedáramos un día de la próxima semana.
La cité a media mañana en la terraza del Condal, al principio de Rambla Catalunya, donde hacen unos bocadillos exquisitos, perfectos para un segundo desayuno. La vi llegar de lejos: pequeñita pero bien proporcionada, de piel morena, más de lo habitual pero sin llegar a ser mulata. Llevaba unas grandes gafas de sol y una camisola floreada bajo la que se asomaba la tira del bikini. Cargaba un capazo de paja y calzaba unas flip flop. Me sorprendió porque a pesar de su look playero destilaba clase y elegancia. 


#HowYouMetLauraLlo De mi seguidora Madelaine Leo Espinal: Un café para el alma

Publicado el 23 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Me siguen llegando fantásticas sorpresas. Madalaine Leo Espinal es una fiel seguidora de muchos años. Y sí, me escribió buscando consuelo, creo que algo que le dije la ha ayudado. Cuánto me alegro. Les dejo con esta ficción maravillosa

 

Un café para el alma

Desperté una mañana de un día cualquiera, ya no recuerdo la fecha,  recuerdo  que parecía un zombie  porque no pude dormir nada la noche anterior, salvo escasos minutos antes que saliera el sol.

Tenía  un mal de amores atragantado y rompiéndome el pecho así que lo primero que pensé fue en Laura y sus “Cartas peligrosas”.

La llamé, alguien que no recuerdo me dio un número para poder hablarle y  afortunadamente  la conseguí, no hablé directamente con ella sino con una señora que me dijo ser su asistente y a través de la cual   acordamos vernos en una repostería de moda en horas de la tarde.

No tenía idea de cómo era la “Real Laura” y del tiro olvidé preguntar, después me pareció absurdo llamar otra vez para hacer tan tonta pregunta y lo dejé a mi intuición.

Era grande mi desesperación por hablar con alguien y contarle lo que estaba viviendo, me habían botado y yo estaba destrozada.

Llegué temprano porque la ansiedad de lo que sentía me estaba matando,  pedí un café, sin medir consecuencias del acelere que me provocaría.    

Estuve largo rato sentada allí  y nada llegaba a mi pensamiento, imaginé muchas veces el saludo inicial,  mire los árboles en cuyas copas anidaban las aves. Era una tarde fresca.

De pronto  comencé a imaginar cómo sería aquella chica de papel que yo leía siempre.  Supuse que debía ser una chica simpática, agradable (después de la segunda mirada) porque a la primera debía tener ese aire medio privón que caracteriza las chicas cultas y leídas, seguras de sí mismas e independientes. 



#HowYouMetLauraLlo De mi seguidora Madelaine Leo Espinal: Un café para el alma

Publicado el 23 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Desperté una mañana de un día cualquiera, ya no recuerdo la fecha,  recuerdo  que parecía un zombie  porque no pude dormir nada la noche anterior, salvo escasos minutos antes que saliera el sol.

Tenía  un mal de amores atragantado y rompiéndome el pecho así que lo primero que pensé fue en Laura y sus “Cartas peligrosas”.

La llamé, alguien que no recuerdo me dio un número para poder hablarle y  afortunadamente  la conseguí, no hablé directamente con ella sino con una señora que me dijo ser su asistente y a través de la cual   acordamos vernos en una repostería de moda en horas de la tarde.

No tenía idea de cómo era la “Real Laura” y del tiro olvidé preguntar, después me pareció absurdo llamar otra vez para hacer tan tonta pregunta y lo dejé a mi intuición.

Era grande mi desesperación por hablar con alguien y contarle lo que estaba viviendo, me habían botado y yo estaba destrozada.

Llegué temprano porque la ansiedad de lo que sentía me estaba matando,  pedí un café, sin medir consecuencias del acelere que me provocaría.    

Estuve largo rato sentada allí  y nada llegaba a mi pensamiento, imaginé muchas veces el saludo inicial,  mire los árboles en cuyas copas anidaban las aves. Era una tarde fresca.

De pronto  comencé a imaginar cómo sería aquella chica de papel que yo leía siempre.  Supuse que debía ser una chica simpática, agradable (después de la segunda mirada) porque a la primera debía tener ese aire medio privón que caracteriza las chicas cultas y leídas, seguras de sí mismas e independientes. 



De mi seguidora Pachy Ramírez: How I met Laura Lló

Publicado el 21 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Domingo 19 de junio, con todas las probabilidades de lluvia del mes (había lavado el carro).

Un día como hoy, hace 6 años...habíamos tenido nuestro primer intercambio de correos. 

Yo de freca, trascendía y la "más fan", me había animado a escribirle aquel sábado del 2010, día en el que ella había publicado la Carta Peligrosa dedicada a "Aquel que me dio ese NO beso".

Recuerdo muy bien ese día. ¿Cómo olvidarlo? ¿Cómo olvidar ese ímpetu que me llevó a contarle a Laura que mi susodicho me había escrito para no dejara de leer la página 46 de Diario Libre...porque pareciera que fui yo quien la había escrito para él? 

Este domingo era un día perfecto para que finalmente se me diera: ponerle rostro a mi escritora favorita, Laura Lló.

No puedo negar que ese café dominguero me supo al café que uno disfruta tanto en una terracita europea viendo gente bonita pasar. Mientras lo tomaba, no dejaba de pensar y hacer apuestas en mi cabeza de cómo sería mi encuentro con ella. 



De Bruno Di Pola NY SDQ

Publicado el 12 de Junio en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Comparto con ustedes este relato en el que un seguidor recrea cómo se imagina conociéndome en persona. Me encantó y me halagó esa descripción de mujer de mundo, sofisticada, espontánea, que rompe sus propios esquemas para ser feliz. Gracias Bruno Di Pola, exquisita prosa.

"Conocí a Laura Llo en el mostrador de aceites perfumados, de la quinta planta de Bloomingdale´s, Lexington Ave, New York.

Vestía un elegante "talleur" de color salmón, ¿Chanel, Givenchy? y tenia mucha prisa. Toda la prisa posible para alcanzar un vuelo de mediodía JFK-SDQ. Con un gesto suave, lento, se deshizo de sus lentes de sol, los dejó sobre la mesa, donde le envolvían los regalos, me miró de soslayo excusándose de la violencia de su actitud, y yo generoso, elegante y discreto le respondí con unas escasas palabras: "la prisa nos mata la ternura".



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