Ficciones peligrosas

Día de los Inocentes

Publicado el 7 de en Ficciones peligrosas | 1 Comentario

 

Los miércoles solía sentarse en la mesita exterior de ese bar en el centro. Era el día oficial de caza. Se trataba de probar habilidades para detener a alguna mujer que despertara su curiosidad. Por su atractivo, pero más que todo por alguna pista que le indicara a su olfato de sabueso que estaría dispuesta a dejarse invitar unos tragos y a escuchar sus historias, y a partir de ahí determinar cómo terminaría el encuentro.



MicroFicción El Dentista

Publicado el 13 de Septiembre en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

Ella fue a la consulta para que le pusieran unas resinas. Un sábado por la mañana. Sin mucho entusiasmo. Sin duda la vida no avisa cuando va a mandar algo extraordinario… Difícil le resulta descrirlo. Se vio presa de una experiencia altamente erótica sentada en el sillón, mientras él, con manos de seda, la tocaba… Se percibía una atmósfera densa y ella cedió ante las posibilidades del momento.

Se dejó llevar y se maravillaba de que por primera vez en la historia, una anestesia no le dolía, y que hasta eso, solo porque la tocara, le gustaba. Su sexo latía.



El vigilante y la señorita

Publicado el 3 de Mayo en Ficciones peligrosas | 3 Comentarios

Solía coincidir con ella en el parqueo de mi edificio. Una mujer atractiva, de unos cuarenta años. Soltera o divorciada, que vivía con su hija pequeña. Trabajaba como visitadora a médicos y parecía que le iba bien.  Asumía que no tenía novio, o pareja estable, pues no la había visto con nadie.

Me había percatado de que el vigilante del edificio tenía una relación digamos que más cercana con ella. Siempre veía un movimiento relacionado con ella. Le lavaba el carro, la asistía cuando tenía contratiempos domésticos y gente trabajándole en la casa, cosas normales que hablas con un conserje de tu confianza, pensaba yo.

Hasta esa madrugada de sábado en que toda mi percepción se disparó. Llegaba yo a eso de las 2 y media de la madrugada. Cuando abrí el portal vi que ella entraba bruscamente rumbo al ascensor, y el se devolvía hacia el parqueo. Él se dio la vuelta a saludarme, con cara algo perturbada. Su cuerpo menudo, de piel clara, lucía como estirado. Con las secuelas de un pavo real que recién ha desplegado su cola y le toca recogerla abruptamente. Un leve aroma a adrenalina en el ambiente.



Mini Ficción Peligrosa: Palomas

Publicado el 17 de en Ficciones peligrosas | Sin comentarios

De pronto comenzó a crecer una atmósfera densa. El alcohol hizo su trabajo y ya a esas horas, todo se mezclaba con todo.

Se la encontraba simplemente hermosa, y le provocaba acariciarla. Lentamente fueron sumergiéndose en ese sub mundo de dos mujeres heterosexuales que una noche cualquiera, con atenuantes varios, se encuentran atraídas en un ataque bisexual.



Una de tres

Publicado el 17 de Junio en Ficciones peligrosas | 7 Comentarios

Hay metidas de pata que no se pueden olvidar en la vida. Para contextualizar diré que nos había presentado un conocido en un evento social. Por su físico y su descripción inmediata me resultó alguien sumamente interesante. Antes de hablar más de dos frases ya estaba etiquetado como “soltero y buen partido”, con la advertencia fluorescente de: “ir despacio”.



<<Anteriores